Por una oleada de pánico amistoso mi marido decidió que podía dejar los libros por un fin de semana e irnos a la playa. Estoy bastante entusiasmada con la idea de pasar un par de días muy poco románticos de abundante asado y vino, cagándonos de frío frente a una fogata.
El tema es que mi marido vive apasionado . Le apasiona la filosofía, la música, el futbol, la comida y la pornografía...bueno, y yo por supuesto. Le dan como ataques de pasión en los que se queda definitivamente colgado. Ultimamente fue "el Doctorado".
Sin tiempo ni para lavarse los dientes, vive con un libro abajo del brazo. Siguiendo a Heidegger al pie de la letra y mirando el mundo por encima de los lentes mientras se rasca la barba.
- "Es que tu discurso marca visiblemente la division positivista sujeto - objeto. Evidentemente estás hablando desde una epistemología del conocimiento, afirmativa. En cambio la epistemología negativa, parte del desconocimiento".
A lo cual yo contesto, "Tostadas con mermelada y café con leche, mi amor?"
A millones de kilómetros de distancia. "Mork llamando a Orson....."
Lo peor es que lo entiendo. Y se que el gran problema es que odio no ser el centro de su universo. Por lo menos este fin de semana en que lo secuestraré del psicoanálisis negativo (ese es su tema) va a ser todo mío....MIO.... aunque borracho y con 15 amigos, pero algo es algo.

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