Hacía mucho que no entraba a escribir. Han pasado tantas cosas...
Para empezar hace aproximadamente un mes mi marido fue a parar a Urgencias de la Clínica Alemana por un dolor fuerte en el pecho. Luego de pasado el susto, resultó no ser un infarto, sino un espasmo esofágico resultado de días y días de comilona. Pero como hallazgo, el médico descubrió que es el candidato Nro 1 a morir a los 50 de un infarto si no cambia sus hábitos de vida.
Este mes ha sido una lucha constante contra mi policía interno. Parece que mis ansias de controlarlo todo se potencian cuando pasa algo que me confirma mis neuróticas teorías. Si yo no estoy ahí para cuidar todo se va al carajo. Lo peor de todo es que cada día me parezco más a mi mamá, y mi marido, a mi viejo. Pero no quiero!!! Me desagrada profundamente que cada comida se convierta en un disgusto. Ultimamente solo hablo de dieta, calorías, hidratos de carbono y proteíanas. Puajjjjj! Mi juventud se fue al carajo con el síndrome metabólico de mi marido.
Para peor, el sábado a raíz de las (exéntricas) fiestas patrias, con unos amigos nos aparecimos por una fonda en un pueblo en la playa. Y tuvimos que irnos porque nadie soportó tanto pendejo alrededor. Todos borrachos, todos contentos, todos jóvenes e histéricos. Que nos pasó????!!!!!!
Hace 2 años hubiera estado feliz borracha con todo el resto. Hoy estoy casada, mi marido tiene que hacer más deporte y solo tengo 25 años!

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home