lunes, abril 10, 2006

Hace mil años que no entro. No ha sido un verano de los mejores. Después de las fiestas me agarró una de esas crisis existenciales de la vida. De esas que uno recuerda para siempre como un momento de quiebre, con crisis de angustia y ansiolíticos incluídos. Sobreviví.
Pero igualmente estimo que no se ha acabado. Tengo trabajo nuevo, dentro de la misma universidad. Aparte de dar clases y ocuparme del PIA, ahora también estoy encargada de las relaciones internacionales. Me da risa...cómo puede ser que una persona sea tan hábil para comunicarse y relacionarse hacia afuera y tán pelotuda con las relaciones interiores.
A todo esto, me he cuestionado millones de veces (literalmente) el porqué de la angustia y del miedo. Y la única respuesta que aparece es que me resulta tremendamente difícil ser sincera con los demás cuando lo que tengo que decir puede que no sea de su agrado. No me muestro tal como soy, me muestro perfecta. Y me muero si alguien piensa lo contrario. La angustia es la protesta y a la vez el goce, que acontece cada vez que no me permito decir NO!
Mi vida suele ser difícil, de puro enrollada que soy nomás.-

1 Comments:

Blogger Leonardo said...

Eres una ser humana en vías de desarrollo, no estás sola en el camino de crecer (física y espiritualmente). Todos pasamos por momentos similares y si no lo reconocemos, estamos muertos (sólo el cambio es permanente).
Gracias por permitirme conocer un poco de la persona que intentará enseñarme sicología...
Un fuerte abrazo.

2:16 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home