lunes, abril 09, 2007

El sábado fuimos con el Seba a ver Borat. Los primeros 10 minutos de película estuve a punto de pararme e irme del lugar como 5 veces. Nos mirábamos los dos sin entender cómo la gente se ríe de las bromas tremendamente crueles del este tal Sacha Baron Cohen. "La película más políticamente incorrecta de la historia", decía la crítica. Pero creo que ese no es el tema. No hace falta ir a ridiculizar a un par de gringos para darse cuenta de que son asquerosamente ignorantes, xenófobicos, misóginos, homofóbicos y que tienen el prejuicio y la estupidez como bandera. Alcanza con ver la tele para saber eso.
El tema, según creo, pasa por construir dispositivos de legitimación de esos prejuicios. Porque con Borat los únicos que ganan son ellos. Además, detrás de esta pseudocrítica al mundo posmoderno se esconde una visión burda de los países tercermundistas donde el sufrimiento de las personas (que es real) es mostrado como si fuera un invento de los medios, como si fuera ficción. Así me puedo reír de alguien que fue violada y ultrajada, me puedo reír de los niños mutilados por las minas, me puedo reír de la precariedad y la miseria de los refugiados.

A quien vio Borat y le gustó, que vea "Las tortugas también vuelan", a ver si se sigue riendo.

miércoles, marzo 28, 2007


Pufff... Esto de entrar a ecribir algo dos veces por año no está nada bien. Desde abril del 2006 han pasado miles de cosas. Resumen:
Trabajo, RRII de la uiversidad donde trabajo (pero no viajo nunca!!). Nueva cátedra OVO. UHU!
Salud, sigo igual de neurótica que siempre.
Amor, sigo con mi gordito, nos compramos un departamentos y quiero tener hijos, pero el todavía no.
Estudio, estoy por empezar mi segundo año en el postítulo.
Proyectos, quiero revalidar el título y hacer clínica, trabajar menos, viajar más, hacer artesanías, pintar, etc.
Familia, igual que siempre. Mi hermano L. está trabajando con mi viejo. Mi hermano B. está viviendo solo en Cba. Papá y mamá se aman y se odian. Abuelas igual. Mismo perro. Primo accidentado. Vacaciones Punta Cana.
Y debe haber mucho más, pero ahora no me acuerdo así que no es figura. El viernes me voy a Cba solita, toy contenta!

lunes, abril 17, 2006

Esto de vivir afuera del país, lejos, a uno le complica bastante la vida. Si no voy para allá en mucho tiempo, extraño a todos y me da esa horrible sensación de que voy desapareciendo. De a poco siento que mi ausencia ya no incomoda tanto y que mis espacios han sido reciclados. Mi pieza sigue siendo mi pieza, pero los fines de semana mi abuela duerme ahi. En el depto de Córdoba ya no hay rastro de que yo pasé por ahi, sacaron mis fotos, mis pinturas, pintaron y cambiaron cortinas. El Bruno duerme en mi pieza, que es su pieza ahora y en lugar de una manta hindú con elefantes tiene un cubrecama azul y está muy ordenada.
Es como si me fuera desvaneciendo de la foto familiar, lenta y dolorosamente. Pero se que no es así. Que son mis fantasías.
Las últimas veces que fui para allá me angustiaba desde el momento en el que compraba los pasajes. Estaba la sensación de ir a tratar de ser feliz por un par de horas, y ver a todos y ser quien era para todos, y hacer de cuenta que nunca me fui. Así no hay corazón que aguante. Antes de llegar sabía que era falso, que me iba a tener que pegar la vuelta. Mi regreso era parcial y no estaba con nadie tratando de estar con todos.
Esta vez fue diferente, hice la que se me cantó. No fui a visitar a nadie, esperé que llamaran ellos, me tomé tiempo para comprarme botas (mucho mas baratas que acá), salí de compras con mi mamá, conocí a la novia de mi hermano, pinté huevos de pascua y me entristecí en el momento en que me tenía que entristecer.
Sorprendentemente, no me sentí culpable de volver acá, solo triste. Curiosamente no me dió ninguna crisis de pánico, solo pena. Y me sentí un poquito más libre.
Parece que se puede salir, no?

lunes, abril 10, 2006

Hace mil años que no entro. No ha sido un verano de los mejores. Después de las fiestas me agarró una de esas crisis existenciales de la vida. De esas que uno recuerda para siempre como un momento de quiebre, con crisis de angustia y ansiolíticos incluídos. Sobreviví.
Pero igualmente estimo que no se ha acabado. Tengo trabajo nuevo, dentro de la misma universidad. Aparte de dar clases y ocuparme del PIA, ahora también estoy encargada de las relaciones internacionales. Me da risa...cómo puede ser que una persona sea tan hábil para comunicarse y relacionarse hacia afuera y tán pelotuda con las relaciones interiores.
A todo esto, me he cuestionado millones de veces (literalmente) el porqué de la angustia y del miedo. Y la única respuesta que aparece es que me resulta tremendamente difícil ser sincera con los demás cuando lo que tengo que decir puede que no sea de su agrado. No me muestro tal como soy, me muestro perfecta. Y me muero si alguien piensa lo contrario. La angustia es la protesta y a la vez el goce, que acontece cada vez que no me permito decir NO!
Mi vida suele ser difícil, de puro enrollada que soy nomás.-

martes, diciembre 20, 2005

Parece que esta va a ser la primera navidad lejos de mi familia. El año pasado fue el revés, navidad allá, año nuevo acá. Pero esta vez le debo el festejo a mi marido. Es extraño. Se me vienen a la cabeza los recuerdos de las navidades de la niñez. Todos nos juntabamos en la casa de mis abuelos Pancho y Totola a cenar, tirar petardos, comer turrones y por supuesto, a esperar las doce para tomar el auto y hacer la ronda habitual por la casa de mis tíos, a buscar el regalo que trajo el niñito dios (que por esa época debe haber sido un magnate). A las doce el abrazo parecía un trámite. Seguía un orden de prioridad absoluto. Primero mis viejos, después mis hermanos, después mis abuelos y finalmente tíos y primos. Pero siempre o casi siempre estaban todos y a todos abrazaba. Alguna que otra lágrima, la típica frase de mi abuela "quizá la esta sea mi última navidad". Todavía lo dice.
Ahora ya no estan todos, me falta el abuelo Carlos y su pelada sabia, el abuelo Pancho y su sonrisa pícara, mi tío Nacho y sus abrazos de oso. Además mi tío Francis y mi viejo hace un año que no se hablan. Y lo inevitable, también voy a faltar yo. Pero a pesar de todo siempre dejo un pedacito mío allá.
Esta vez lo paso con la extraña familia de mi marido, almuerzo del 24 suegra, cena del 24 suegro, almuerzo del 25 abuela. Y así para siempre. Voy a tener que acostumbrarme a las navidades de las familias ensambladas. Muy costosas. Muy conflictivas. Pero hasta ahora también muy efusivas y calurosas.
Esta es mi segunda navidad casada, y el abrazo que representa todos los abrazos del mundo es el de Seba. El único que definitivamente no me puede faltar. Aunque heche de menos todos los otros.

miércoles, octubre 05, 2005

El jueves llegué a mi sesión de análisis decidida a romper con todo. Estaba feliz, sabía lo que quería y estaba dispuesta a dar el gran salto en mi vida, tomar las riendas de mi tiempo y lanzarme a lo que sea. Llegué fuerte, erguida, orgullosa y bella.
En medio de la sesión me dio una crisis de pánico y se fue todo al carajo.
Qué simple que me resulta a mi misma demostrarme que toda esa omnipotencia es tremendamente falsa, que la fragilidad está ahi y evidentemente todavía, al menos, no puedo lanzarme a ningún lado.
Me pasé toda esta semana tratando de saber que es lo que me asusta. El por qué del pánico. Cuando era adolescente era el miedo a los cambios, a mi propia sexualidad, a abandonar los lugares seguros. Hoy es el miedo a la muerte, y al fondo de todo, el miedo a la locura; que aparece como las garras de un monstruo que se esconde detrás de cualquier pared y muestra solo su mano. Haciendo saber que está ahi, aunque no ataque. El próximo paso, será enfrentarlo. Y el siguiente incorporarlo.
Al fin y al cabo, el heroe y el monstruo, son solamente pedacitos de mi.

martes, septiembre 20, 2005

Hacía mucho que no entraba a escribir. Han pasado tantas cosas...
Para empezar hace aproximadamente un mes mi marido fue a parar a Urgencias de la Clínica Alemana por un dolor fuerte en el pecho. Luego de pasado el susto, resultó no ser un infarto, sino un espasmo esofágico resultado de días y días de comilona. Pero como hallazgo, el médico descubrió que es el candidato Nro 1 a morir a los 50 de un infarto si no cambia sus hábitos de vida.
Este mes ha sido una lucha constante contra mi policía interno. Parece que mis ansias de controlarlo todo se potencian cuando pasa algo que me confirma mis neuróticas teorías. Si yo no estoy ahí para cuidar todo se va al carajo. Lo peor de todo es que cada día me parezco más a mi mamá, y mi marido, a mi viejo. Pero no quiero!!! Me desagrada profundamente que cada comida se convierta en un disgusto. Ultimamente solo hablo de dieta, calorías, hidratos de carbono y proteíanas. Puajjjjj! Mi juventud se fue al carajo con el síndrome metabólico de mi marido.
Para peor, el sábado a raíz de las (exéntricas) fiestas patrias, con unos amigos nos aparecimos por una fonda en un pueblo en la playa. Y tuvimos que irnos porque nadie soportó tanto pendejo alrededor. Todos borrachos, todos contentos, todos jóvenes e histéricos. Que nos pasó????!!!!!!
Hace 2 años hubiera estado feliz borracha con todo el resto. Hoy estoy casada, mi marido tiene que hacer más deporte y solo tengo 25 años!